Desde Rusia con amor
Mientras que mi vida y mi seguridad se vierte, lentamente, en un enorme vació, es como una gran signo de interrogación, se que me voy, no se donde. Se que huyo, y pq huyo, recorro el camino, que tantas veces antes recorrí, pero ahora de manera más contundente, lentamente, todo se demora, yo miro pasar las horas. Y en un momento, alguien contacta de Moscow y dices : ¿de donde has salido? ¿acaso existe alguien así? ¿es solo una ilusión cibernetica, como una morada donde olvidarme de este duro presente? Y compartes grandes ratos de pantalla, de desesperación lejos de tu país, sin documentación, pq tu novio te robo¡¡¡ Basura¡¡¡ Y piensas en el, y sonries, y dices : Bueno por lo menos, me queda, una ilusión que vendra de Rusia , con unas muñecas de esas que tienen una dentro de otra, que se llaman matriuskas. Llegaran sus abrazos, sus besos, su mirada, su olor, su calor, su arte y enorme sensibilidad.
Y podremos cocinar, pasear por la playa, reirnos, compartir, crear. Si es que consigo salir, de está mierda en la que me hayo con un poco de dignidad, o de anonimato, para continuar con mi vida. Para tener una nueva vida, lejos de todo...
